Moltó

Jesús Jank Curbelo

molto

Me abrazó de verdad y le temblaban las manos por el parkinson y a mí estaba temblándome el cerebro y no pude hablar.

Dijo que me leía. Yo sonreí y después apreté el asa de la mochila que llevaba al hombro y Barbarita Doval salvó la escena con (su) formalidad típica. Hizo algo. Nos dijo algo.

Yo controlé el nervio.

Llevaba los espejuelos tintados sobre el bigote y la camisa ancha.

Dijo algo que mi cerebro temblante no pudo atrapar y se alejó despacio, con Barbarita.

Los meses siguientes lo escuché hablar en dos mil reuniones, en eventos, completamente absorto.

Me seducía la forma resuelta en que hallaba las palabras y las hacía brincar por el aire armando oraciones; diciendo, sincero, lo que nos hace falta en periodismo.

Hace poco estuvimos en Santiago.

Recorrimos las plazas, el Moncada, Santa Ifigenia, el Cobre.

Él parecía asombrarse con todo. Parecía que siempre sabía qué decir.

Cuando partimos, nos despidió a todos desde la acera y le dije adiós desde la ventanilla mientras nos alejábamos.

Ahora es él quien se aleja. Espontáneo, despacio…

Y ahora otra vez, desde la ventanilla de la PC, le digo: adiós, mi hermano. Gracias, mi hermano. Nos vemos, mi hermano.

Hubiera querido abrazarlo otra vez.

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3 comentarios en “Moltó

  1. Socio, sigo tus escritos hace un tiempo, en Granma y en otros sitios, y tengo el criterio de que tu escritura es cada vez mas eficiente, con una economia de recursos envidiable. Se puede reconocer un trabajo tuyo impreso por el aire que hay entre las letras, se ve menos apretado que los demas. Ahora me tropiezo con esta Suite y no me queda mas que felicitarte por tu trabajo. Siguele dando duro socio. Carpe Diem y espero las proximas entradas.

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  2. Me felicitaba porque me veía activa en las redes, la última vez que chateamos me dio su celular y que le avisara cuando viajaba a La Habana para irme a buscar y charlar. Nos daríamos el abrazo que nos debíamos desde hace algunos años. Nunca imaginé que estaría mal, jamás me habló de sus achaques o salud, siempre se trataba de proyectos y cosas por hacer, el mantener altivo el periodismo, el ser coherentes. Tantas anécdotas, tantos recuerdos. Me sorprendió la noticia, sí, ahí sigue su nombre en mi chat, aún está en mis contactos, ahí se mantendrá porque es presencia y caudal de ideas.

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